A pesar de que la lluvia amenazaba con hacer acto de presencia, nos ha dado una pequeña tregua y ha esperado hasta después del recreo para que hayamos podido disfrutar de un riquísimo desayuno prenavideño a base de churros y chocolate caliente. Ha sido una jornada diferente que ya advierte que tenemos las vacaciones de Navidad a la vuelta de la esquina. ¡El curso que viene más!

